La economía española sufrió en el segundo trimestre una caída histórica a consecuencia del Covid 19, pero algo inferior a lo avanzado inicialmente.  El PIB se desplomó un 17,8% entre abril y junio respecto al trimestre anterior,  siete décimas menos de lo que adelantó el INE el pasado 31 de julio, cuando estimó un 18,5% de caída. El derrumbe coincide con confinamiento decretado para frenar la pandemia y la suspensión de todas las actividades no esenciales. Al sumar dos trimestres consecutivos en negativo -el PIB bajó un 5,2% en el primer trimestre- España entró oficialmente en recesión.

En tasa interanual, la variación del PIB se sitúa en el −21,5% en el segundo trimestre, frente al −4,2% del trimestre precedente. Esta tasa es seis décimas superior a la avanzada el pasado 31 de julio.

Las caídas del consumo y de la inversión son las mayores de la serie histórica. El consumo privado de los hogares se desplomó un 20,4% en el trimestre, mientras que la inversión cayó un 22,1%. Por su parte, el gasto de las Administraciones Públicas aumentó un 0,3%.

El empleo en términos de horas trabajadas baja un 21,7% intertrimestral y un 24,9% interanual. Los puestos equivalentes a tiempo completo bajan un 18,4%, lo que supone 17,9 puntos menos que en el primer trimestre. Esta caída supone un descenso de 3.383.000 puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo en un año. Por su parte, las horas trabajadas se reducen un 24,9%.

La contribución de la demanda nacional al crecimiento interanual del PIB fue de −18,8 puntos, 14,9 puntos inferior a la del primer trimestre. Por su parte, la demanda externa presenta una aportación de −2,7 puntos, 2,5 puntos menor a la del trimestre pasado.

Las exportaciones de bienes y servicios caen un 38,1% respecto al segundo trimestre de 2019 y las importaciones caen un 33,5%.

Desde el lado de la oferta, casi todos los sectores presentaron en el segundo trimestre un peor comportamiento interanual que en el trimestre anterior. En construcción, el valor añadido bruto se hundió un 27,5% (la caída fue del -6,6% en el trimestre anterior). La industria registró una contracción del 23,8%, y los servicios, del 21,3%. La agricultura fue el único sector que aumentó su valor añadido bruto, un 6,3%, frente al retroceso del 0,2% del trimestre anterior.

Fuente: Cinco Días